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domingo, junio 06, 2010

Algarrobocop y el calamar trinchado


El verano nos ha dado un empujón y se nos ha colado por la puerta. A estas alturas me parece que echarlo va a ser difícil así es que no nos queda otra que aguantarlo en nuestra casa los próximos meses.

Porque si, aquí al menos en estas tierras granadinas el verano es dueño y señor de la temperatura. Tiemblo y poco -y no de frío precisamente- si ahora que estamos comenzando junio qué temperaturas nos tocará sufrir el mes que viene -generalmente el más caluroso-. Y eso que yo soy del club del calor. Me gusta el verano, me gusta el calor. Desde luego para nada me gusta el sol...pero todo no se puede conseguir.

Una vez hecha la introducción meteorológica de la crónica diré que tocaba llevar al sr Santino y a la srta Vivi el ticket -sin ticket no hay taco...lo repetiré en más de una ocasión- para el acceso a los esponsales del sr Delarge. Una excusa innecesaria pero perfecta para marcarnos una visita a tierras costeras de Algarrobocop y pulirnos una comilona báquica. Las cosas hay que hacerlas bien y la previsión en la organización es fundamental a la hora del aprovisionamiento de un grupo de combate que se desplaza del interior hacia la costa. Nada mejor entonces que una vez conocido el número de comensales al banquete hacer una llamada al sr. Santino para que hiciera las gestiones oportunas a la hora de reservar espacio disponible en chiringuito para tamaña degustación de calamares en espestos -yo digo calamar trinchado-, espetos de sardinas, vitorianos -que son boquerones vecinos del Ricón de la Victoria; por cierto que no sé si se dice "vitorianos o victorianos"- de todas formas el sr Moriarti lo aclarará. Ensalada fresquita y un paellazo del "copón". Por supuesto todo esto regado con buena y fresquita birrita.

Comensales; el sr. Pruden, la srta Vivi, sr. Santino, srta Mercedes, sr. Jiménez, sr. Giuseppe, Sr. Mario, srta Judith, sr Moriarti -conocido también como el Maestro de las Buenas Maneras-, sr Suárez y un servidor de ustedes.

Partimos a eso de las doce del medio día desde tierras granadinas. Después de un primer susto de tráfico al ver un colón del carajo a la altura de Alhendin -república cantonesa de- llegamos con buena hora y sin nada que reseñar a eso de las una y veinte a tierras de Santino. Como no podía ser de otro modo, Santino ya tenía todo preparado -más le vale así porque a ver quién nos aguanta hambrientos- y salvo algún comentario pueril por su parte sobre la posiblidad de que yo me bañara...todo organizado de forma digna de alabanza y encomiable trabajo.

Nada mejor para combatir el calor en la costa que....un buen chiringuito, una buena sombrita y una buena y fresquita birrita. Si, definitivamente nada mejor. Las señoritas y el sr. Jiménez -tuvo que ser pez en alguna vida anterior- se fueron a remojarse, y los señores restantes nos quedamos en el chiringuito remojando nuestro interior y departiendo gustosa y amigablemente sobre el chiringuito, la temperatura, las señoritas que pasaban frente al chiringuito y algún que otro asunto de la máxima importancia.

Una vez ya que las señoritas volvieron de bañarse junto con el pez-jiménez y habiendo dado buena cuenta por nuestra parte de las rondas necesarias de cerveza para bajar unos gradines la temperatura corporal....qué mejor momento para comenzar el banquete. Siendo sincero no sé a qué manjar poner en primer lugar por su gusto. El calamar en espeto, los espetos de sardinas...la paella con el arroz en su punto...mis amigos los boquerones vitorianos...joder hasta la lechuga. Ya digo todo bueno, todo comido con mucha hambre, todo también compartido y consumido en la mejor compañia y todo en suma disfrutándose del momento.

Pienso que estos momentos hay que disfrutarlos. Bastantes malos tiempos que vienen siempre por sí solos tenemos que tragarnos como para no disfrutar de la gente, de la amistad cuando se tiene ocasión. Por supuesto una vez agotados los manjares descritos con anterioridad pasamos al apartado de los postres donde no recuerdo bien todo lo que se solicitó. Pero al menos, natillas caseras con galletas, arroz con leche, tarta al whisky -más bien whisky con tarta- y un cafelazo solo con hielo o en otros formatos, pues si fueron algunos de los postres solicitados. Y por supuesto pacharán. El amigo de las sobremesas, al ayudante del estómago, el soldado que combate la pesadez estomacal...nuestro amigo del norte el pacharán. Pues algunos fueron consumidos ciertamente. Nuevamente las señoritas partieron para la playa, el ser pez-jiménez y el sr pez-Delgado también y los señores de bien y de pro; Giuseppe, Moriarti, Suárez,Mario y un servidor departimos amigablemente sobre varios temas...y con varios catacroquers entre temas.

Una vez que las señoras y los sirenitos volvieron de la playa, dicho técnicamente cambiamos un chiringuito por una terraza de playa. Del chiringuito a La flaca -así se llama la terraza- donde nuevamente fueron consumidos gustosa y amigablemente varias series de catacroquers, con varias raciones de dolores de estómago provocados por ataques de "risotada-crónica-común" y poco más. Un buen día, bien disfrutado y en buena compañia

Desde luego y creo que hablando en nombre de todos. Nuestas alabanzas a las sardinas, el calamar, los vitorianos, y demás vituallas bien cocinadas y bien degustadas y desde luego un encantamiento de siete años de magnífico sabor para los manjares, para la birra y el café servidos....bueno y para los catacroquers también. 

*como última reflexión diré que "Voto a bríos...a fe mía que no será el último banquete de este verano en algarrobocop, en alguno me bañaré...pero ciertamente que en todos disfrutaré".

Bueno comienzo de semana.

**** como último comentario decir que he puesto una foto del Google Earth donde aparece el chiringuito porque si tengo que esperar a que Santino me envíe las fotos de la jornada de ayer...casi que la crónica sería como la de la despedida del sr Delarge.


lunes, junio 29, 2009

Cronicas playeras. Algarrobocop.


Si, un fin de semana de costa. Entiendo que resulte raro verme en la costa, de hecho este fin de semana ha sido casi un punto de inflexión en mi vida. Acontecimientos especiales han ocurrido en estos dos días playeros que requieren plasmarlos en un post, no merecen menos.

Creo que lo adecuado será narrar los hechos de forma cronológica. Así que empezamos nuestra crónica de hoy a eso de las cinco de la tarde del pasado sábado que es cuando llegamos a Fuengirola -Fuegirola o Flogirola...así también la llaman- concretamente al apartamento que el sr Jiménez posee hasta final del verano. Por cierto que el trayecto lo hicimos en el pedazo de pepino del Sirocco. Una máquina de hacer kilómetros y un monumento y canto de realidad a las bondades de la gasolina. Está claro, si es posible la elección gasolina está fuera de toda duda en cuanto a progresividad, nobleza y sonido de un motor.

Lo dicho, comimos a eso de las cinco de la tarde. Por supuesto todas las bendiciones y alabanzas para el jamón, la carne y demás manjares ibéricos que el sr Jiménez cuída de producir en sus bien y mejor pensadas y construídas instalaciones de Brácana. Aquí hago un pequeño inciso para nuevamente disfrutar del sabor del lomo ibérico a la plancha bien cocinado por el sr Jiménez, con esos granitos de sal Maldon que le dan ese magnífico saber a tan estupenda carne. Siento que el sr Delgado no llegara a probar esos espléndidos manjares....porque entre otras cosas...nos los comimos todos.

¿Después de una opípara comida que se aconseja? Desde aquí y como miembro de Catacroquer Reunidos, selecto y reconocido club de burgueses amantes de los placeres de la mesa...y demás placeres claro está, me atrevo a recomendar un buen pacharán para ayudar a nuestro estómago a disfrutar también de la digestión de la ingesta ibérica acometida. Para ello nos dispusimos el Maestro y yo -el sr Jiménez quedose fregando los cacharros- en buscar un supermercado donde abastecernos del cordial de las tardes; de modo que tras caminata bajo el abrasador sol, el destino y las indicaciones del sr Jiménez nos llevaron hasta un supuesto supermercado llamado Drugstore Carvajal donde tras dejar doce euros, mi hígado y un gran charco de sangre por el sablazo recibido nos marchamos con una botella de pacharán, una bolsa de hielos y mis ganas de asesinar al propietario y usurero "el llamado Carvajal".

El resto de la tarde la pasamos departiendo en la terraza del estupendo apartamento, la foto describe las grandes vistas apreciables y como digo entre conversación y conversación y copa tras copa de pacharán veíamos con los prismáticos algún barco que pasaba frente a nosotros, lo cual nos hacía sin mas remedio que afrontar una nueva explicación por parte del sr Jiménez del tipo de barco y demás características del cascarón en cuestión y además con los citados prismáticos también fijamos la atención en algún que otro monumento -sin comentarios-.

Lo dicho, a eso de las ocho y media o casi las nueve de la noche partimos hacía las tierras costeras del Maestro en el Rincón de la Victoria donde además de dejar la tele y nuestras cosas -por cierto que nueva alabanza al Sirocco, esta vez en cuanto a la capacidad de su maletero- nos dirigimos hacia Algarrobo Costa -a partir de ahora denominado Algarrobocop- para pasar visita al sr Delgado y señora. Los cuales nos tenían preparado una ruta de cena nocturna que la comenzamos con la degustación de una buena birra Alhambra granadina y nos llevaron para aplacar la gazuza que ya por entonces rondaba nuestros estómagos a un chiringuito paradisiaco donde entre otras delicatessen culinarias nos premiaron con unos espetos dignos de un banquete ario y un calamar "en espeto también" que nada más recordar su sabor hace que me convierta en un jodido perro de paulov. Por supuesto todo acompañado de más delicatessen "pesqueras" como boquerones, gambas rebozadas...chocos o camarones o como se diga, buen vino con casera y una vez terminado el banquete báquico pues nuestros anfitriones, acompañados también por Elena y su novio nos dirigimos a trasegar un par de buenos cataqroquer -el Maestro consumió birra por aquello del conducir- para terminar una estupenda noche. Huelga decir que el sr Jiménez como es normal y preceptivo estuvo en un tris de quedarse dormido, y es que nuestro apreciado y buen amigo es llegar la hora de cenicienta y sale su vena marmota.

Así es que estuvimos disfrutando de la noche algarrobeña hasta altas horas esta y después nos dirigimos a nuestro cuartel del Rincón. Al día siguiente y tras pasar una agradable mañana bien tumbados en los sillones del cuartel del Maestro en el Rincón y sin hacer nada más que ver la tele nos dirigimos a pasar un día de playa. Si, un día de playa, todo el día en la playa. Yo estuve todo el día en la playa, me costó embadurnarme de Nievina factor 30 y convertirme en un petrolero que vertía fuél

De forma que cada vez que entraba al agua la cantidad de pringue que dejabapodía haberme hecho merecedor de una denuncia por vertidos, pero de esa forma conseguí no quemarme absolutamente nada. Por supuesto también estaban Vivi y el sr Delgado y todos disfrutamos de otra buena comilona en el restaurante Campanillas del Rincón, por cierto ya visitado el pasado año y nuevamente repetimos el disfrute de buen pescado a buen precio.

Así que tras el café nos volvimos a la playita donde el sr Jiménez estuvo haciendo de lagarto vuelta y vuelta para oscurecer su piel -yo justamente velaba por lo contrario con la mía bajo la impagable sombrilla del sr Delgado- así hasta que nos marcamos un paseíto hasta la piscina del Maestro donde además de hacer el pariolo, el sr Delgado es digo de ver como imita al manatí y el sr Jiménez -buzo en sus momentos libres- estuvo dando la lata para cronometrarle cuanto aguanta bajo el agua; 59 segundos en su segundo intento tras no pasar del medio minuto en el primero.

Y poco más, que volveremos a ir. En el entrante mes de julio volveremos a esta zona de la costa donde tan bién se vive. Es cierto además que si te llevan expertos del lugar en el buen yantar y mejor disfrutar como era el caso del sr Delgado y la srta Vivi...el pasarlo bien está más que garantizado....y voy terminando, dejando para el final del post algo que no sé ni por donde cogerlo. En fin..me remito a la foto; si...los pies son míos y van calzados con unas sandalias hippies-chanclas, ya bastante aguanté de mis correligionarios para que hagan algún comentario más. Aunque si les pido que revisen mis opiniones en otros post de este blog y verán como si permito el uso del citado calzado en la playa. En la ciudad NO, pero en la playa si.

Buen comienzo de semana.

* esta última foto es un recuerdo al antiguo Vegeta del sr Delgado, buen transporte y parte de nuestas aventuras entre ellas nuestros viajes al Valladolid del Maestro y como lo encontramos casualmente en este descenso a la costa, le rindo tributo a tan buen servicio prestado con esta foto.

* Un último por cierto. Desde aquí pido a todos que rueguen por el alma de un señor pato padre de unos patitos -los cuales presenciaron el vil acto- desgraciadamente muerto atropellado por el Audi A3 -sin sufrir desperfectos...menos mal- conducido por la paticida srta Vivi.