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domingo, julio 31, 2011

A oscuras y rodeado

Tarde de verano dominguero en casa. Respetando mi precepto sobre limitar al máximo mis movimientos y demás actividad en estos días de domingo, lo cierto es que desde ayer vengo pensando en escribir un post. Terminando el mes y viendo claro que el calor no acompaña a la lucidez creativa, también es cierto que el acostarse casi en los mantos del amanecer tampoco es complice de  la creación literaria. De todas formas hoy si combato el calor y el penar por la extensa noche anterior de copejos con este post.

A todos nos ha dado alguna vez un apretón en la calle, o más de uno. En mi caso las veces que me ha sucedido esto o las más veces siempre lo he resuelto gracias a los excelentes y limpios servicios del Corte Inglés o del Hipercor. Nuevamente marcando también las diferencias en estos temas respecto a otras grandes superficies. Pero bien, ocurre también que el jodido apretón puede surgir de mala manera a horas en las que estos oasis de la higiene -en cuanto a servicios públicos me refiero- están ya cerrados. Algo así sucedió ayer.

Siendo conciso porque el amigo Ignacio siempre critica el excesivo tamaño de mis post costumbristas, diré que estaba en su compañía y en la del amigo y compadre Navarro. ¿Dónde? En las Titas, disfrutando de unas birras al relativo frescuelo que da la situación de esta terraza a la vera del río Genil dentro del paseo del Salón y participando en una de nuestras interminables conversaciones sobre automóviles, dispositivos móviles y la situación del país, todo ello aderezado con algún conveniente reclamo por parte del descubridor de los buenos andares o el buen lucimiento de alguna señorita que cruzara por el lugar. Apreciando el momento en suma.

Y he aquí que se presenta el apretón. El porqué no viene a cuento ni es asunto para ir aireándolo aunque diré que algo tuvo que ver la alta ingesta de migas a la hora de comer. De forma que el proceso de digestión fue más largo de lo normal, presentándose de esa forma el apretón. ¿Qué hacer? Por supuesto solucionar el problema de forma urgente. De modo que me dirijo hacia los servicios de estas maravillosas instalaciones hosteleras. Buen baño de caballeros, amplio, cómodo y limpio; así es que presto y dispuesto entro en materia. Y en esa estaba cuando se apagó la luz. Si, resulta que este baño está equipado con luces que entran en funcionamiento cuando detectan el movimiento de algún meón, cagón o vaya a saber usted que tipo de artista que entre al baño. El problema está en la diferencia de tiempo necesario para una deposición aceptable y una simple visita al urinario porque el temporizador de la luz del baño está calculalo para lo segundo no para lo primero, de forma que en llana expresión te quedas a oscuras en mitad de la cagada.

Bueno tampoco hay que alarmarse, primera opción intentar conseguir luz, para ello uso el movimiento de brazos para reclamar la atención del dispositivo detecta movimiento y liberador de luz, hacer que repare en mi presencia y vuelva a darme la claridad suficiente para no dejarme oscuras en tal mal momento. Yo solo sentí vergüenza ajena de verme sentado en mi cabina de inodoro moviendo los brazos casi como en un precario baile de sevillanas entre el detector de movimiento y yo. Nada. De modo que opté por concentrarme en acortar el proceso de la deposición pensando en la posición tan expuesta a peligros varios que pudieran surgir. A oscuras, con los pantalones por las rodillas, dando gracias a Dios porque el portarrollos contenía el más que suficiente papel y preocupado por situaciones peligrosas que podrían suceder.




Pero todo terminó; para bien claro está. De hecho cuando estaba ya en el proceso de lavarme las manos entró un padre con su chaval y le dijo que entrara en una de las portezuelas guarda-inodoros dándole instrucciones al chico que se limpiara bien y se lavara las manos después, mientras él volvía a la terraza. Tentado estuve de avisar al pobre chaval -unos siete o diez años más o menos- ...tendría que enfrentarse a la terrible y peor sensación de quedarse a oscuras, solo...en el servicio del bar mientras su padre no estaba allí para alzar la mano y conseguir que el maldito detector...volviera a dar luz. Ingrata experiencia la que tuvo que pasar el chaval.

domingo, julio 10, 2011

Who Wears Short Shorts...crónica de un sabado de tapas.

Buenos días...en realidad buenas tardes por la hora que manda en el domingo. Bien, ayer convine con el Maestro de las Buenas Maneras hacer un post sobre los Short Shorts; sin lugar a dudas la estrella de la temporada de verano en cuanto a vestimenta de las señoritas .

Conforme que todos los años por verano hemos contemplado la agradable visión de una lindísima señorita vistiendo unos short shorts...pero este año sin lugar a dudas es la prenda femenina del verano. La tarde de ayer en el quiosco de las Titas apreciando el buen lucir de los short shorts que vestían las damiselas, por cualquier calle de Granada, en todas las terrazas...lo dicho. La prenda del verano. Este verano a las señoritas les gusta llevar unos short shorts...Yo encantado por supuesto. Por cierto, los caballeros mejor vamos en pantalón largo, el pantalón corto es para bañarse -en tal caso lo llamaremos  bañador- hacer deporte, o estar cómodo en casa. Admito una excursión rápida en pantalón corto a comprar el pan o el periódico e incluso transijo con una birrita rápida debajo de casa por aquello que te han avisado en un visto y no visto. Comprendo que en la playa se use el pantalón corto todo el día. Pero en el interior y más concretamente en las ciudades solamente en los preceptos enunciados. No pensaba añadir el tema de las chanclas pero no puedo perder la ocasión de insistir en que los caballeros no llevan chanclas. Solo para salir de la playa-piscina. Con cierto reparo el uso de las chanclas en zona de playa lo admito también. A partir de ahí calzado cerrado...y cuando menos sandalias.



Nunca se sabe que situación puede requerir de una buena patada, salir por pies -nunca mejor dicho- incluso atravesar algún tipo de piso-suelo no muy recomendable y el hacerlo en chanclas imposibilitaría cualquier acción de este tipo. Siempre hay que estar preparados.

Nada más....si acaso mostrar mi creciente miedo a la proliferación de la "tapa moderna" en bares. Cada vez que veo esas tapas bebibles, esos diminutos cacitos de porcelana llenos -si es que se puede utilizar este adverbio- de esas nuevas mixturas...tengo auténtico pánico a perdir desde la carne en salsa con patatas, huevos rellenos de atún y tomate, pisto en todas sus variantes. Desde aquí aviso a navegantes sobre la forma de detectar estos locales. Casi siempre los camareros llevan mandil y uniforme muy "modemno" -nótese el uso provocado de la "mn"- Por cierto que hago mención desde aquí al pisto con longaniza y morcilla que degustamos de tapa en el bar "Las tapas de valenzuela"...y no olvidar un buen lomo con tomate...en pan de viena que consumimos con un buen tubo en la tarberna "El Carburo"...añado que la hamburguesa también recogió todos nuestras alabanzas.

Nada más...Who wears a Short Shorts?