miércoles, enero 28, 2009


Resucitando árboles.

No voy en plan Friker Jiménez. Pero leo en El mundo que el temporal que hemos pasado ha dejado en el norte, concretamente en Asturias unas víctimas singulares. Concretamente dos de los diez árboles protegidos del principado. Uno de ellos llamado la Fayona de Eiros y el otro el Tejo Pastur. Les digo los nombres por aquello de que utilicen su buscador preferido -casi seguro de Google- para sacar del internete más información sobre esos árboles.

Cosa rara que esté yo hablando de naturaleza...¿verdad? Bueno...pero resulta que estamos hablando de árboles singulares, uno de ellos con más de 500 años, aunque esto no es el motivo. Un árbol siempre es importante, tenga tres años o tres mil. A ver, no me ha dado ningún bitango y me he convertido en un jodido ecologista. Sigo odiando a los perros, a sus dueños, a casi todos los insectos...menos las arañas, los saltamontes y los grillos, así que como siempre, mi campo preferido ya saben que es el Vicente Calderón...jejeje. Bueno a lo que voy...y es que leyendo la noticia en el periódico me llama la atención, aunque este hecho ya no debiera hacerlo, que estos árboles están protegidos por la administración, concretamente por el Principado de Asturias. Y como es normal, por desgracia claro está, en cuanto una administración pública española, para empeorarlo más de carácter autonómico, se promueve como garante de la salud, el cuidado y la protección de estos árboles protegidos, está claro que justo en ese momento el primer hachazo mortal ya se lo han llevado esos árboles.

Parece ser que aunque ciertamente el dios Eolo se ha servido a gusto de soplar por las tierras del norte del antiguo gran Reino de Castilla, nuestra España de toda la vida, parece ser además que estos árboles, concretamente uno de ellos, la Fayona de Eiros, un troncazo de haya de más de doscientos años y molón donde los hubiera como el, parece ser que tenía menos raíces que un geranio de balcón andaluz porque al pobre y anciano árbol -estoy pensando que no era tan anciano, más bien un mozalbete porque con 200 un haya está en la flor de su vida- en fin que con la historia de que estaba cerca de una carretera pues cada vez que arreglaban esta, le pegaban un tajo a sus raíces y a causa de esto pues se conoce que me cogió unos hongos puñeteros y dejaron al árbol más "pallá que pacá"...

Y por supuesto como es normal en toda administración, los encargados y técnicos de la materia no tenían ni la más mínima y pajolera idea, de como estaba el árbol, de qué le pasaba y ni siquiera sabían dónde estaba. Muy típico de entes protectores de la administración. Pero vamos como es normal, ahora entonan en mea culpa, eso si, sin echar a nadie no vaya a ser que se extienda la costumbre y entonces, seguro que allí en Asturias, aquí en Granada y en Andalucia y en general en toda España nos quedábamos sin funcionarios públicos...jajajajajajajajjaa. Tranquilos no le doy al pegamento, aunque con ese pensamiento bien pudiera parecer que lo hago. Pues eso, que ahora dicen que van a resucitar al árbol. Mis conocimientos de botánica, jardinería y el campo biológico en general es bastante limitado, pero vamos estos petardos son capaces de volver a ponerlo en el socavón que ha dejado en el suelo al arrancarlo el viento y si acaso poner una valla alrededor para que la gente no se acerque...pero eso si, los puñeteros perros si se puedan mear y cagar en el replantado árbol.

Veremos que pasa con esto. Como dicen los de España directo...volveremos a para ver como se ha resuelto todo.
Pues nada...yo también volveré sobre el tema, si me acuerdo, si lo vuelvo a leer, si alguna de las pocas neuronas que me quedan recuerdan esto...o por influencia divina.
Saludos.

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