Viviendo deprisa y pensando aprisa.
Supongo que al ser domingo por la tarde, no tener muchas ganas de moverme, también el hecho no haber quedado con nadie y el principio de organizarme esta tarde para pasármela cuál seta o champiñón que igual da, aunque ahora que pienso seta es más femenino y champiñon me suena más a masculino, osea que seta es mi Bego y yo champinón...jejeje Desde luego que esas gilipolleces solo se las puede permitir uno o al menos solo surgen un domingo por la tarde. Es curioso como cuando nos pasamos una tarde como esta sin dar palo, hasta cierto punto se tiene la sensación de que nos están empujando. El hecho de estar sin hacer nada, nos hace sentir raros...supongo que todo esto será por el hecho de vivir a una velocidad endiablada y cuando bajamos el ritmo, aunque solo sea una tarde de domingo de vez en cuando, la mera inercia del ritmo que llevamos el resto de la semana, nos hace sentir incómodos.
Pienso que cambiar este rápido y jodido ritmo de vida es muy complicado, no tenemos entidad suficiente para hacerlo o si acaso las pocas formas que tendríamos a nuestro alcance para realizarlo pienso que son demasiado extremas. Desde luego que haciéndose cartujo, mudándose a un pueblo de esos que están abandonados para rehabilitarlo o cosas así, seguramente nos harían bajar el ritmo de vida que llevamos y volver a vivir con más calma. Bueno, lo del pueblo es cuestión de pensarlo...y comentarlo.
En cualquier caso y de cualquier manera si creo que sin llegar a esas soluciones un poco salomónicas, creo que deberíamos de pararnos a examinar y sobretodo a apreciar lo que tenemos con cierta asiduidad. Soy de los que piensan que los malos momentos ya vienen solos, no hay por qué buscarlos, y sin embargo los buenos momentos si hay que buscarlos y no solo eso, sino también saborearlos y reparar en las cosas buenas que si...se lo digo yo que si existen, lo que pasa es que no nos damos cuenta.
Yo ahora mismo, pues estoy en mi casa, relajándome escribiendo esta parrafada, tan agusto, pensando además en alguien a quien quiero muchísimo, que solamente con el mero hecho de pensar en ella, hace que me sienta mucho mejor. Pues así es, solamente con estos dos gestos, el de escribir y el amar, la vida gana una barbaridad. Está fuera de toda duda, al menos para mi, que amar está por encima de escribir, no soy un escritor esquizofrénico ni nada de eso...ahora mismo estoy disfrutando con ello, pero lógicamente disfrutaría mucho más si estuviera dando un simple paseo con mi Bego charlando sobre cualquier tema...aunque también esto llegará.
Con todo esto a lo que quiero llegar -y no sé si me desparramo por las ramas- es que no nos paramos en disfrutar o al menos en apreciar lo que tenemos. A veces nos rayamos con cosas superfluas e inútiles, y peor aún, y lo digo por experiencia propia...estamos más pendientes de los defectos y malas acciones ajenas que de cualquier simple hecho que nos haga más feliz. Con lo gratificante que es escuchar la voz que la mujer que quieres, o lo bien que te quedas después de echarte un par de horas lavando el coche y te enciendes ese cigarro al haber acabado y disfrutas de la aspiración de esa calada de humo mientras admiras que limpios te han quedado los cristales...mierda en el cristal trasero he dejado un lamparón tremendo...jajaja. En serio, me parece que solo estamos pendientes de dinero, facturas, de lo que dicen de nosotros, del qué pasará si..., y no disfrutamos más de lo poco o mucho que podamos hacer que nos guste...o de quién nos guste.
Está claro que no podemos olvidarnos del resto de cosas y aún menos de las que nos pueden joder a base de bien...pero eso pienso que no nos quita de dejarnos un rinconcito o un momento de vez en cuando en el que nos dediquemos solo y exclusivamente a apreciar y disfrutar de la vida, y para eso si que es verdad que no hacen faltan grandes fastos, ni grandes presupuestos ni nada por el estilo...eso es más cierto que la vida misma. A mi, sin ir más lejos, con poder mirar los ojos de mi Bego, tengo más que bastante, me sobra hasta limpiar el coche. ;-)
Buen comienzo de semana a todos.
domingo, octubre 28, 2007
sábado, octubre 27, 2007

Bricoman y el misterio de la llave Allen
Si... estoy exagerando una barbaridad y no es que esté haciendo leña del árbol caído...confieso que no hago ya leña, hago serrín.
Para empezar y como dice mi Bego que esto da mucha categoría y además viene bien la indicación...cito Wikipedia
Llave Allen
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Una llave Allen es una herramienta usada para atornillar/desatornillar tornillos, que tienen una cabeza hexagonal interior. En comparación con un tornillo philips aguanta momentos mayores.
La llave Allen era originalmente una marca registrada de Allen Manufacturing Company en Hartford, Connecticut en 1943.
Pero ya en 1936 la compañía Bauer & Schaurte Karcher in Neuss, Alemania, inventó ese sistema. Por eso ese sistema se conoce en muchas partes del Mundo como Inbus (Innensechskantschraube Bauer und Schaurte). Esta empresa lo patentó en Alemania y los Países Bajos.
Normalmente es usado para tornillos prisioneros.
Algunas características de este tipo de llave son:
- Diseño simple, pequeño y ligero.
- Las superficies de contacto del tornillo (internas) están protegidas de daños externos.
- Puede usarse con destornilladores o llaves sin cabeza (ayudándose con una llave fija por ejemplo).
- El tornillo puede introducirse en su ranura usando directamente el destornillador (acoplan perfectamente).
- Hay seis superficies de contacto entre el tornillo y el destornillador.
- El par se reparte por toda la llave.
- Se puede usar con tornillos muy pequeños.
- La fabricación de llaves Allen es muy simple, así que en muchas ocasiones se incluye una junto con los tornillos.
Esta introducción tan larga viene a cuento de un hecho que ha pasado en mi trabajo esta mañana. Yo trabajo en una empresa de materiales de construcción y allí se vende desde una placa solar, pasando por cemento hasta por ejemplo un portarrollos para el cuarto del baño. Y en ese camino vamos, esta mañana un cliente, concretamente una pareja, matrimonio de mediana edad ha venido a retirar un juego de accesorios para el cuarto de baño. Nada de especial, sus cacharros con su percha, toallero de anilla, otro de barra, un portarrollos y alguna historia más de esas, en alguna forma y color concreto y relativamente hortero como es la moda ahora...pero eso es otra historia. El caso es que me ha pillado a mi en el mostrador y los he atendido, lógicamente se abre el género a retirar por el cliente delante de él, para comprobar que todo está en su sitio, no hay fallos y roturas etc..y cuál ha sido mi sorpresa al escuchar por parte del hombre algo así como...
-y...¿qué tornillos lleva esto?
- Pues los normales -contesté yo mismo-
- ¿Cómo los normales? Yo veo aquí que llevan un agujero raro...
- Virgen Santa ampáranos -eso no lo dije pero palabra que lo pensé- Pues qué tornillos lleva...a ver un momento que vea....-yo mientras viendo los tornillos y aún flipando más- pero si son tornillos normales de Allen...
-¡¡¡¡¡¿¿¿¿De quéééééé????!!!!!
- De Allen, tornillos de llave Allen-
- Ya estamos, yo no sé por qué estas cosas siempre tienen que llevar algo complicado para montarlos...no lo entiendo que ganas de complicarnos las cosas ni que todos tuviéramos el taller de Bricomania en la casa
- Pero si eso no es raro si eso se aprieta con llaves de Allen -repito yo...porque si dijera lo que realmente pensara...nada nada...-
- Y dónde consigo yo ahora una llave especial de ese tipo...
- Pues mire usted, en cualquier ferretería...y si solo quiere gastarse un euro pues en cualquier tienda de chinos tiene usted por un euro un juego de llaves Allen
- Y encima tengo que ir a un chino...con lo fácil que es poner tornillos normales
Menos mal que en ese momento tenía yo la mirada puesta en una de las cajas que estaba abierta y reparé en que dentro de la puñetera percha, venía una pequeña bolsita con unos tornillos y una "salvadora" llave de Allen....
-Pues no se preocupe que tendrá usted que evitarse visitar a un chino porque esta gente ha echado una llave de allen entre los tornillos, para evitar complicaciones a los clientes...
- Pues menos mal..porque no tenemos por qué tener herramientas profesionales....ya me veía yo comprando algo que no me va a volver a hacer falta...
- No gaste usted cuidado que ya lo trae estos estupendos accesorios que han comprado ustedes
- Es que mi marido no es muy manitas -terció en ese momento la señora, supongo que al constatar la mirada de inquisidor Torquemada que le estaba echando yo al petardo de su marido.
- No se preocupe señora que este fabricante ya piensa que todo el mundo no es McGiver para tener un juego de llaves Allen en su casa...
- Desde luego...porque eso yo no lo había visto en mi vida...
- Bueno cariño vámonos que tienes que montarme los accesorios.
- Si es que yo no sé para qué me meto en reformar la casa...
- Pero cariño si es solo cambiar los accesorios del baño que tenemos los mismos desde que nos casamos...
- Pues ya está, gracias y buenos días.
- Tengan buenos días...y no se preocupen que eso es fácil de montar.
- Eso espero porque lo mío no son las reformas y el bricolaje
- Ya...ya me hago cargo..ya ya.
- Dios mío gracias...gracias infinitas porque una vez más...me has salvado de tener una úlcera como una catedral.
Saludos netamente granadinos.
-
viernes, octubre 26, 2007
Puertas encantadas.
Soy de los que piensan que hasta cierto punto todo tiene cierta vida propia, y por todo me refiero a cosas "inertes"...Esto no es una introducción a un reportaje de Cuarto Milenio y yo desde luego no soy Friker Jiménez...aunque reconozco que me encantaría presentar Cuarto Milenio, pero bueno, si tiene que llegar...llegará. Esto de la supuesta vida de las cosas en realidad no tiene exactamente que ver con la parrafada de hoy, o al menos en parte, pero la verdad es que me ha molado como introducción y como es mi Blog pues lo pongo, y punto.
Pasando de más historias y como siempre profundizando en mi investigación de todo aquello que nos rodea, hoy centro mi atención en las puertas, y concretando más, en las puertas de los servicios de los bares, restaurantes etc. Que desastre como están la mayoría de las puertas de entrada a los servicios de estos locales. Desde luego que ese lamentable estado no es debido a la mala conservación por parte de los respectivos dueños sino al mal uso y poco cuidado con que hacemos uso de ellos los clientes. Todo esto viene en razón de lo que me aconteció el sábado pasado, algo que no es raro que pase, creo yo, o al menos, a mi ya me ha pasado en bastantes ocasiones. Y no es otra cosa que acercarse al servicio porque uno tiene gana de descargar, mingitar o "echar una meada" -como quieran llamarlo- y lógicamente se dirige hacia el servicio del bar donde uno está echándose las birras respectivas y a la hora de abrir la puerta del servicio pues nos damos cuenta que está cerrada. En ese momento, por lo menos yo, normalmente hago dos cosas. Primera, si tampoco estoy para reventar pues vuelvo con el resto de consumidores de cerveza y estoy ojo avizor para entrar en cuanto salga el ocupante ocasional del meódromo. Segunda opción, pues si estoy un poco corto de aguante opto por esperar en la misma puerta a que salga el ocupante del mingitorio....y no sale, tanto si opto por una u otra opción de espera, no sale el meante anterior, y mira por donde que ahí está uno, meándose -en mayor o menor grado- y poniendo cara de pocos amigos.
A esas alturas uno ya está imaginando posibles causes del retraso en la salida del ocupante del baño, desde que en vez de mear está echando una "cagada" de campeonato, con que ya también de camino pienso en la peste que quedará para el resto de los días en el baño, que se ha metido una "dama" en el servicio de los tíos -por premura inevitable, lógicamente- y normalmente las mujeres tardan en esos menesteres más que los hombres...o simplemente y vista la tardanza, ya está otra parejita echando un polvo en el servicio del bar...
Está claro que después de todas estas cavilaciones, mis ganas de mear han aumentado exponencialmente hasta casi el infinito y más allá -eso es de una película...no me acuerdo de cuál- y empiezo a sopesar la opción de buscar otro bar donde orinar...e incluso pienso que si no hay más remedio hago el "agua va" en el primer callejón que pille.
Joder, no aguanto...por supuesto a estas alturas ya me he acordado, y por qué no decirlo...cagado en la madre que parió a/los que están dentro del servicio y viendo la premura, y que la precisa obra milagros con la vergüenza...pues decido de darle un empujón que sobrepasa lo elegante y educado a la jodida puerta del servicio del puto bar...y COÑOOO....si no hay nadie. En ese momento lo primero que hago es acordarme de mi mismo y no en el buen sentido por lo torpe que estoy y en segundo lugar pensar en por qué coño hay tantas puertas de servicios en los bares que están semiatrancadas.
Eso es una putada para la gente educada -entre la que me incluyo- como no vamos dando de ostias en las puertas, como esa juventud incapaz de pagar en un futuro nuestras pensiones debido a su incontable ineptitud para todo excepto para tratar mal y cargarse cualquier puerta especialmente de servicios públicos...pues nos topamos gracias a esos inútiles -por cierto no todos jóvenes que hay cada viejo y mediano de edad tan lerdo como los anteriormente descritos- con unas puertas que están hasta los cojones madereros de que las maltraten. Y cuál es su reacción?? Pues reaccionar violentamente contra aquellos de la misma especie de los que les joden...los humanos, y como ahí entramos todos, en el momento que una puerta de baño de bar puteada detecta que se acerca un humano a abrirla...reacciona violentamente, agarrándose al suelo cuál presa cazada e intentado que no pase el mal bicho -en este caso yo que no tengo ninguna culpa- Es por eso que hay veces que una vez pasado ese trance, y aún peor cuando encima se ha montado cola por nuestra ineptitud a la hora de abrir puertas de meódromos de bar, vemos que hemos quedado como lelos por no ser capaces de abrir un puta puerta, de habernos dado cuenta que no había nadie en el baño y sobretodo no darnos cuenta de lo que decía en un principio...los seres inertes como las puertas en este caso, tienen vida propia, especialmente las de los baños hosteleros...y que sepan, tengan claro y nunca olviden, que nos han declaro la guerra.
Avisados quedan.
Soy de los que piensan que hasta cierto punto todo tiene cierta vida propia, y por todo me refiero a cosas "inertes"...Esto no es una introducción a un reportaje de Cuarto Milenio y yo desde luego no soy Friker Jiménez...aunque reconozco que me encantaría presentar Cuarto Milenio, pero bueno, si tiene que llegar...llegará. Esto de la supuesta vida de las cosas en realidad no tiene exactamente que ver con la parrafada de hoy, o al menos en parte, pero la verdad es que me ha molado como introducción y como es mi Blog pues lo pongo, y punto.
Pasando de más historias y como siempre profundizando en mi investigación de todo aquello que nos rodea, hoy centro mi atención en las puertas, y concretando más, en las puertas de los servicios de los bares, restaurantes etc. Que desastre como están la mayoría de las puertas de entrada a los servicios de estos locales. Desde luego que ese lamentable estado no es debido a la mala conservación por parte de los respectivos dueños sino al mal uso y poco cuidado con que hacemos uso de ellos los clientes. Todo esto viene en razón de lo que me aconteció el sábado pasado, algo que no es raro que pase, creo yo, o al menos, a mi ya me ha pasado en bastantes ocasiones. Y no es otra cosa que acercarse al servicio porque uno tiene gana de descargar, mingitar o "echar una meada" -como quieran llamarlo- y lógicamente se dirige hacia el servicio del bar donde uno está echándose las birras respectivas y a la hora de abrir la puerta del servicio pues nos damos cuenta que está cerrada. En ese momento, por lo menos yo, normalmente hago dos cosas. Primera, si tampoco estoy para reventar pues vuelvo con el resto de consumidores de cerveza y estoy ojo avizor para entrar en cuanto salga el ocupante ocasional del meódromo. Segunda opción, pues si estoy un poco corto de aguante opto por esperar en la misma puerta a que salga el ocupante del mingitorio....y no sale, tanto si opto por una u otra opción de espera, no sale el meante anterior, y mira por donde que ahí está uno, meándose -en mayor o menor grado- y poniendo cara de pocos amigos.
A esas alturas uno ya está imaginando posibles causes del retraso en la salida del ocupante del baño, desde que en vez de mear está echando una "cagada" de campeonato, con que ya también de camino pienso en la peste que quedará para el resto de los días en el baño, que se ha metido una "dama" en el servicio de los tíos -por premura inevitable, lógicamente- y normalmente las mujeres tardan en esos menesteres más que los hombres...o simplemente y vista la tardanza, ya está otra parejita echando un polvo en el servicio del bar...
Está claro que después de todas estas cavilaciones, mis ganas de mear han aumentado exponencialmente hasta casi el infinito y más allá -eso es de una película...no me acuerdo de cuál- y empiezo a sopesar la opción de buscar otro bar donde orinar...e incluso pienso que si no hay más remedio hago el "agua va" en el primer callejón que pille.
Joder, no aguanto...por supuesto a estas alturas ya me he acordado, y por qué no decirlo...cagado en la madre que parió a/los que están dentro del servicio y viendo la premura, y que la precisa obra milagros con la vergüenza...pues decido de darle un empujón que sobrepasa lo elegante y educado a la jodida puerta del servicio del puto bar...y COÑOOO....si no hay nadie. En ese momento lo primero que hago es acordarme de mi mismo y no en el buen sentido por lo torpe que estoy y en segundo lugar pensar en por qué coño hay tantas puertas de servicios en los bares que están semiatrancadas.
Eso es una putada para la gente educada -entre la que me incluyo- como no vamos dando de ostias en las puertas, como esa juventud incapaz de pagar en un futuro nuestras pensiones debido a su incontable ineptitud para todo excepto para tratar mal y cargarse cualquier puerta especialmente de servicios públicos...pues nos topamos gracias a esos inútiles -por cierto no todos jóvenes que hay cada viejo y mediano de edad tan lerdo como los anteriormente descritos- con unas puertas que están hasta los cojones madereros de que las maltraten. Y cuál es su reacción?? Pues reaccionar violentamente contra aquellos de la misma especie de los que les joden...los humanos, y como ahí entramos todos, en el momento que una puerta de baño de bar puteada detecta que se acerca un humano a abrirla...reacciona violentamente, agarrándose al suelo cuál presa cazada e intentado que no pase el mal bicho -en este caso yo que no tengo ninguna culpa- Es por eso que hay veces que una vez pasado ese trance, y aún peor cuando encima se ha montado cola por nuestra ineptitud a la hora de abrir puertas de meódromos de bar, vemos que hemos quedado como lelos por no ser capaces de abrir un puta puerta, de habernos dado cuenta que no había nadie en el baño y sobretodo no darnos cuenta de lo que decía en un principio...los seres inertes como las puertas en este caso, tienen vida propia, especialmente las de los baños hosteleros...y que sepan, tengan claro y nunca olviden, que nos han declaro la guerra.
Avisados quedan.
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