martes, enero 19, 2010

Por la costa...en Algarrobocop

Pues eso...al señor Utah y a la señora Bibi había que instalarle en el trabajo una red. No una red de pescar, tampoco una red para el pelo, ni mucho menos una red para cazar gorriones...simplemente una red informática para conectar los "pecés". El señor Utah compró los materiales, esto es cable de red y conectores rj45. Tuvo a bien el medir los metros necesarios y allí que nos plantamos el que les escribe, el maestro de las buenas maneras y más tarde el sr Jimenez y la srta Mercedes para echar una mano. Mejor puntualizar esta última frase puesto que la parejita citada vinieron a echar una mano a pasar una buena tarde, el maestro vino a echar una mano para no sacársela de los bolsillos, excepto para remover la cuchara del café nexpresso que le preparó el sr Utah mientras el chache hacía artesanía informática. 

Una de mis grandes adquisiciones fue una maquinita fabrica cables de red, teléfono etc. En un chino y de buena calidad, una maravilla...que unido a mis conocimientos varios informáticos -ya me lo digo yo todo solito...total sino no me lo dice nadie- pues le monté la red en el negocio. Por cierto que también aprovecho para manifestar mi profundo malestar porque no confiaban en mis capacidades constructoras de redes. Lo digo por los señores Utah y el Maestro que manifestaron claramente su perplejidad al pensar que no sería capaz de llevar a buen puerto la construcción de la red. 

Lo cierto es que me topé con un toro difícil de lidiar que no es otro que cualquier tipo de ordenador que haya sido trasteado por el sr Utah. No sé qué oscura capacidad tiene para hacer mutar los sistemas operativos en entes oscuros con una inmensa y omnipotente capacidad para joder cualquier intento de hacer algo con ellos. Creo que el profundo y crónico proceso de eterno formateo al que se ven sometidos por el sr Utah los convierte en auténticos Balrogs...qué digo, en auténticos Nazgül de la informática.

Pero bien, gracias a Dios, mis habilidades, un poquito de coña y todo esto bien aderezado...el tinglado se quedó montado, y qué hacer cuando se ha realizado un buen trabajo, pues nada mejor que una buena comilona. Desde aquí aprovecho para agradecer a la srta Bibi y al señorito Utah su buen hacer para organizar estos ágapes culinarios puesto que el Mesón Los Lobos donde nos marcamos la comida es digno de alabar la buena carne, la buena cerveza y el mejor vino. Todos mis agradecimientos a esta ilustre e insigne pareja y todas mis alabanzas para el establecimiento.

Ya que está uno en la costa...qué mejor que echar un copichuelo frente al mar, así que todos en armonía y con el estómago bien repleto nos marcamos un pequeño paseíto en auto hasta Torrox y frente al mar en un chiringuito-restaurante-café-pub muy bien decorado todo en madera nos marcamos un buen copichuelo que siempre es preceptivo tanto por su encantador sabor como por su buen hacer a la hora de rebajar el peso de la digestión. Nuevamente aplico mis alabanzas al Jamenson con cola consumido. Ya de vuelta en Algarrobocop y para terminar tan amena velada nada mejor que consumir unas birras y demás viendo un poco de fútbol y lanzando las habituales "puñaladas traperas" sobre pasadas acciones, en especial de este pobre trenzador de redes...cuya vida nocturna le ha llevado a veces casi al esperpento, todo hay que decirlo pues.

Poco más, solo me resta añadir que el pánzer se comportó a las mil maravillas...aunque es cierto que últimamente voy dejando un reguero de humo por el escape, todo lo máximo que pueda pasar es que suba puestos en la lista negra de Greenpeace. Hora y diez de ida y hora y cinco de vuelta, por supuesto a velocidades permitidas. 

* En alguna foto se puede precisar con cristalina claridad como se trabaja en este país...uno curra y dos miran. Bueno y la tercera hace la foto, aunque en este caso la señora, además de hacer la foto era la única que no paró de trabajar. 

2 comentarios:

Santino dijo...

Pues permítame expresar mi sincera gratitud por su magnífica labor, por su exquisitos modales (sin atender a los despropósitos del Maestro y de un servidor)y por el interés (sé que desinteresado) mostrado desde un primer momento.

Tan solo reprocharles lo breve del encuentro, pero... ¡Qué diantres!, ya conocen el refrán.

PD.- Y ya me contará, amigo Fargorn, cómo carajo siguen conectados mis ordenadores sin cable de red que los una.... ¿se da cuenta de que los ha unido de forma inalámbrica sin pretenderlo? Nunca dejará de sorprenderme.

Gracias señores


Un saludo

Mr. Delarge dijo...

Me alegro de que lo pasaran muy bien.

En cuanto a lo que dice de "(...) este pobre trenzador de redes...cuya vida nocturna le ha llevado a veces casi al esperpento", ya me contará a qué se refiere, me tiene intrigado.